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En medio del caos político y electoral por el que atraviesa el Perú, puede parecer poco oportuno para la comunidad empresarial estar planeando el largo plazo, y sin embargo, hay que hacerlo. Afortunadamente, consultores de Boston Consulting Group (BCG), acaban de publicar la semana pasada “Más allá del mañana: cuatro escenarios para el mundo de 2050” que puede servir de guía sobre hacia donde dirigir su empresa.
Los consultores Nikolaus Lang, Alan Iny, Ulrich Pidun, Melissa Christensen, Jeffrey Sprong y Adam Job han elaborado cuatro escenarios al 2050 en base a un estudio que considera 100 megatendencias y un siglo de datos históricos. Su recomendación es que los líderes tomen en cuenta los múltiples futuros posibles para perfilar la competitividad a largo plazo de sus empresas.
LOS ESCENARIOS
- Abundancia de Inteligencia Artificial.
Al 2050, la IA ha transformado el trabajo y el ocio, además que los gobiernos han establecido estándares globales regulatorios. La productividad laboral casi se ha triplicado en los países desarrollados donde se trabaja menos y la calidad de vida se ha elevado, ampliando la brecha frente a los países no desarrollados.
- Bloques de batalla.
El mundo evoluciona hacia la conformación de grandes naciones y sus áreas de influencia. Estos bloques están enfrentados entre sí y se han desarticulado desde el punto de vista de comercio internacional, tendiéndose al estancamiento económico y al incremento del gasto de defensa. Para el caso peruano, valdría la pena predecir en que bloque terminaría alineado.
- Coalición climática.
En este escenario, el mundo ha sido golpeado por fenómenos meteorológicos extremos y ello a dado paso a la firma de acuerdos multilaterales para reducir el calentamiento global, lográndose un nuevo equilibrio entre resiliencia y descarbonización, para alcanzar un crecimiento económico mundial lento pero constante, de alrededor de 2.5 % anual.
- Darwinismo digital.
Las corporaciones dominan un mundo con poca regulación y amplias brechas sociales. El mundo se calienta rápidamente y los humanos pasan la mayor parte de su tiempo conectados a la realidad virtual con compañeros de IA, tanto para el trabajo como para el ocio. El PBI global crece rápidamente, a una tasa de 4 % anual entre 2025 y 2050; y las regiones ricas en computación extraen rentas y recursos de las economías más débiles, en tanto que el 1 % más rico de la población posee casi la mitad de la riqueza global (actualmente posee un tercio).
RECOMENDACIONES
Ante estos 4 escenarios disímiles y a veces enfrentados, en BCG recomiendan a los líderes empresariales desarrollar estrategias que contemplen todos los múltiples futuros posibles pensando en salvaguardar la competitividad a largo plazo sin descuidar el corto plazo.
Por esa razón, sostienen que las firmas deben aplicar movimientos de bajo arrepentimiento identificando tendencias comunes en los mundos futuros planteados.
Así, señalan que se debe:
- Mejorar la resiliencia estructural.Reequilibrar en favor de la resiliencia frente a la eficiencia para asegurar la continuidad de las operaciones en un mundo más volátil.
- Reimaginar el talento para poblaciones envejecidas y la IA. Crear estrategias y modelos para el trabajo intergeneracional, roles más flexibles y movilidad del talento, y reclutar de forma más amplia, especialmente en mercados laborales emergentes.
- Construye flexibilidad digital y confianza. Adopta un enfoque modular de la tecnología y organiza los datos teniendo en cuenta que las tecnologías cambian rápidamente.
- Agudiza las capacidades de detección e influencia. Desarrollar capacidades de detección a lo largo de múltiples dimensiones—por ejemplo, regulación, geopolítica, recursos y tecnología—y la capacidad de actuar sobre ellas mediante bucles de decisión más cortos y experimentación rápida.
- Asume un papel social más amplio. Prepárate para asumir más responsabilidad en el bienestar de los trabajadores, la resiliencia local, la gestión de crisis y las necesidades comunitarias.
Mirar hacia 2050 puede parecer una distracción de los desafíos a corto plazo. Aunque predecir el futuro es imposible, las decisiones tomadas por los líderes en los próximos 5 años moldearán los próximos 25. Desarrollar capacidades y flexibilidad para la detección del futuro ante la amplia gama de futuros posibles es clave para la siguiente fase de la planificación estratégica y para asegurar una ventaja competitiva a largo plazo.
(lacamara.pe)



