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Proyectos de gran escala como La Granja y Michiquillay aparecen como las principales opciones para lograr una expansión cuprífera del Perú en los próximos 10 a 15 años , en un contexto de creciente demanda global por este metal clave para la transición energética.
El reconocido geólogo Adán Pino sostuvo que la cartera actual de 67 proyectos mineros del país, valorizada en más de US$ 64 mil millones, es sólida y cuenta con iniciativas capaces de incrementar la producción en el corto plazo (Ccorocohuayco, Tia María, Zafranal) y, de forma más sólida, en el mediano y largo plazo (La Granja, Michiquillay).
Entre los proyectos más relevantes destacan La Granja —que cuenta con más de 20 millones de toneladas de cobre fino contenido— y Michiquillay, aún en evaluación, ambos considerados de clase mundial. A estos se suman otros de menor escala, pero igualmente importantes, como Haquira, Cañariaco, Los Chankas, Trapiche, Cotabambas, etc.
“Son proyectos que pueden tener un impacto importante en el crecimiento de la producción nacional”, afirmó Pino en entrevista con el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú, quien destacó que el Perú mantiene un alto potencial geológico para seguir siendo un actor relevante en el mercado global del cobre.
No obstante, el ejecutivo de Teck Resources advirtió que el principal desafío no es el potencial geológico ni la disponibilidad de recursos, sino la capacidad de ejecutar estos proyectos y lograr que sean económicamente viables.
“Lo único que tenemos que hacer es asegurar que estos proyectos cuenten con condiciones apropiadas y competitivas —en términos de permisos, infraestructura y régimen tributario— para que las empresas mineras puedan llevar a cabo sus evaluaciones técnico-económicas de manera ágil. De este modo, los proyectos peruanos podrán convertirse en opciones atractivas dentro de sus carteras y facilitar la decisión de invertir en el país”, señaló.
En los últimos años, Perú ha perdido posiciones frente a otros países productores, como la República Democrática del Congo. Sin embargo, Pino considera que esta situación puede revertirse si los proyectos en cartera logran avanzar hacia su etapa de producción.
(energiminas.com)









