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La integridad en el entorno laboral es un valor esencial que contribuye al bienestar de los trabajadores y al éxito de las organizaciones. En un mercado en constante evolución como el de Perú, la confianza y la ética en los negocios se han convertido en factores clave para mantener una imagen sólida y ganar la lealtad de los clientes.
La contratación de candidatos con antecedentes dudosos o ética cuestionable puede tener consecuencias devastadoras para las empresas de todos los tamaños en el país. El problema de la falta de integridad, en los candidatos, a puestos de empleo en el país es una preocupación creciente que merece una atención urgente y de la que poco se habla en la agenda de los negocios.
Las implicaciones económicas y de reputación de contratar a personas con potencial para cometer delitos o fraude pueden ser devastadoras.
El costo de contratar a candidatos con falta de integridad
La contratación de candidatos con falta de integridad puede resultar en costos económicos significativos para las empresas. Los posibles problemas incluyen el robo de activos, fraudes financieros, conflictos internos y litigios, que pueden socavar la estabilidad financiera de la organización. Además, la pérdida de confianza de los clientes y socios comerciales puede tener un impacto duradero en la reputación de la empresa.
Las empresas peruanas, no pueden permitirse el lujo de ignorar la importancia de la integridad en sus empleados. La prevención de delitos y acciones contraproducentes en los espacios de trabajo comienza con una sólida evaluación de integridad en el proceso de contratación. Aquellas empresas que priorizan la integridad están mejor posicionadas para proteger su reputación y asegurar un futuro sostenible.
Prácticas recomendables para evaluar la integridad de los candidatos
Para prevenir estos problemas, es esencial implementar prácticas efectivas de evaluación previa y posterior a la contratación. Fernando Calderón, director general de MIDOT en Perú, comparte las siguientes recomendaciones:
- Contar con una medición especializada. Esto permitirá que la empresa tenga un panorama del perfil que está aplicando a la vacante, una visión que ayudará a detectar falsedades y determinar si hay algún riesgo para su contratación.
- Mantener una evaluación constante. Una vez que se contrata un colaborador, es necesario impulsar nuevas evaluaciones que permitan seguir el ciclo laboral del mismo, con base en índices confiables que generen un análisis completo sobre el nivel de honestidad de cada empleado en su entorno laboral.
- Impulsar una cultura de integridad. La confianza es el pilar de cualquier organización y se debe reforzar día con día, a través de tácticas puntuales, ya que para que exista un delincuente organizacional sólo se necesita una oportunidad y justificación sobre el acto cometido. Entre las principales razones se destaca: por venganza, identificación con algún otro colaborador que ya incurrió en algún acto deshonesto, falta de evaluaciones constantes en la empresa, disminución salarial, entre otras.
Los comportamientos poco éticos en los que más incurren los colaboradores son: suplantación de identidad, no cumplir con horarios establecidos, baja productividad, rumores, favoritismo, acoso, robo y malversación de recursos de la empresa.
(infocapitalhumano.pe)



