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El sector inmobiliario y de la construcción en el Perú atraviesa por un periodo de marcada recuperación operativa. Impulsado por mejores condiciones de financiamiento bancario, la estabilización en los costos de los insumos de edificación y una activa demanda de compradores jóvenes, el mercado encamina sus proyecciones hacia niveles récord de comercialización de unidades habitacionales e infraestructura residencial.
De acuerdo con proyecciones del Departamento de Estudios Económicos de Scotiabank, la actividad inmobiliaria registra un crecimiento con potencial de alcanzar dos dígitos hacia el cierre del periodo, respaldada por un incremento aproximado del 9,4% en el sector construcción. Este dinamismo se refleja directamente en la colocación de nuevos créditos hipotecarios, los cuales superarían las 45.000 operaciones anuales, sobrepasando los picos históricos registrados en años previos.
Tasas a la baja y mayor accesibilidad financiera
Uno de los motores principales detrás de esta expansión es la moderación en las tasas de interés hipotecarias, situándose en promedios del 7,8% anual. Esta reducción en el costo del crédito ha permitido disminuir las cuotas mensuales de financiamiento, ampliando la capacidad de pago de las familias e impulsando la asequibilidad de las viviendas.
A la par, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) reportó que los años de ingreso familiar requeridos para adquirir un departamento de referencia han registrado sus niveles más favorables en más de una década, debido a que los ingresos formales han evolucionado a un ritmo superior al de los precios promedio por metro cuadrado.
Vivienda social y dinamismo en la capital
En Lima Metropolitana y el Callao —que concentran el mayor volumen de transacciones—, la venta de inmuebles nuevos registra incrementos superiores al 15% interanual, apuntando a superar las 28.000 unidades comercializadas. Las zonas clasificadas como Lima Moderna y Lima Centro continúan liderando las preferencias de los compradores, con un enfoque relevante en departamentos de formatos compactos y eficientes adaptados a profesionales jóvenes y familias pequeñas.
Asimismo, el segmento de la Vivienda de Interés Social (VIS) muestra signos claros de reactivación tras períodos de desaceleración previa. Los desembolsos vinculados al Nuevo Crédito Mivivienda, administrados a través del Fondo Mivivienda (FMV), han mostrado crecimientos continuos tanto en Lima como en provincias, abriendo oportunidades de desarrollo para constructoras especializadas en el segmento social.
Digitalización y madurez del ecosistema de búsqueda
A la par de la construcción física, el ecosistema transaccional digital en el Perú muestra señales de mayor madurez. En el ámbito de las plataformas digitales que concentran la oferta del sector, la firma HOUSEonline S.A.C. (HOL) concretó recientemente la adquisición del portal Babilonia.pe, reuniendo dos de los principales catálogos virtuales de propiedades del país.
Esta operación marca un paso en la concentración del segmento de búsqueda en línea, expandiendo el inventario disponible de inmuebles para compradores y arrendatarios en una sola infraestructura tecnológica, e integrando audiencias de distintos perfiles de edad e interacción digital.
Sobre el rol de la tecnología en el mercado de bienes raíces peruano, Oscar Raúl Arana Fernández Dávila, CEO de HOUSEonline, señaló durante el anuncio:
«El mercado inmobiliario digital peruano está en un punto de inflexión. Esta adquisición no es el final de algo — es el inicio de una nueva etapa en la que la tecnología, los datos y la escala definen quiénes están mejor posicionados para servir a compradores, vendedores y agentes en todo el país».
Desafíos: Suelo urbano y la brecha de infraestructura
Pese al panorama favorable, los gremios del sector —encabezados por la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO)— advierten que la sostenibilidad del crecimiento dependerá de resolver cuellos de botella estructurales. El desafío más apremiante no radica en la demanda, sino en la disponibilidad de suelo urbano equipado con servicios básicos de agua, alcantarillado y conectividad eléctrica.
A ello se suma la necesidad de agilizar los trámites de licencias de edificación a nivel municipal y coordinar proyectos de infraestructura de transporte masivo (como las líneas del Metro de Lima) que permitan revalorizar nuevas zonas de desarrollo urbano descentralizado. Con un costo de insumos estabilizado, mayor digitalización en las búsquedas y condiciones crediticias favorables, la capacidad del sector público y privado para poner en valor nuevo terreno servido marcará el ritmo de la edificación formal en el país.



