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El panorama del comercio exterior peruano ha encontrado en Centroamérica un aliado estratégico fundamental para dinamizar sus operaciones. Gracias a su privilegiada ubicación geográfica y a una infraestructura logística de clase mundial, Panamá se ha consolidado como un socio clave para el abastecimiento del mercado peruano, especialmente en el ámbito de las importaciones.
Al respecto, Ricardo Espejo, Coordinador de Promoción de Importaciones del Centro de Comercio Exterior (CCEX) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), destacó las ventajas operativas que ofrece este destino. «El país centroamericano, reconocido por el Canal de Panamá, opera como un hub logístico global que articula las principales rutas comerciales entre Asia, Europa y América, facilitando el tránsito eficiente de mercancías hacia el Perú», señaló el vocero.
De acuerdo con el especialista de la CCL, este posicionamiento geográfico y operativo tiene un impacto directo en la rentabilidad y eficiencia de las organizaciones locales. «Esta ventaja permite a las empresas peruanas acceder a una amplia oferta internacional de productos en condiciones más competitivas, optimizando tiempos de entrega y reduciendo costos logísticos», explicó Espejo.
Cifras en franco crecimiento
El dinamismo comercial entre ambas naciones se refleja con claridad en las estadísticas oficiales. Al cierre del año 2025, el intercambio bilateral entre Perú y Panamá alcanzó la considerable cifra de USD 1,483 millones. Dentro de este flujo, el componente importador se erigió como el gran protagonista con un total de USD 1,122 millones, lo que representa el 76% de todo el comercio ejecutado entre ambos países.
Este comportamiento comercial responde principalmente a la necesidad de abastecer sectores de alta rotación en el mercado interno. Según indicó el representante del gremio empresarial, «este dinamismo se sustenta en la creciente demanda de productos como medicamentos, equipos electrónicos y bienes de consumo, que encuentran en Panamá una plataforma eficiente de distribución regional».
Zonas francas: la clave del abastecimiento
Uno de los puntos más atractivos para el empresariado nacional radica en los regímenes especiales panameños. Espacios comerciales como la Zona Libre de Colón operan como imanes para los compradores peruanos debido a las facilidades arancelarias y de almacenamiento que ofrecen.
Espejo subrayó que «las zonas francas panameñas, en particular la Zona Libre de Colón, constituyen plataformas comerciales estratégicas donde los importadores peruanos pueden identificar proveedores internacionales, consolidar cargas y optimizar sus procesos de abastecimiento». Asimismo, el vocero añadió que «este ecosistema favorece la diversificación de proveedores y fortalece la competitividad de las empresas en el mercado local».
Más allá de la conectividad multimodal, el éxito de la relación bilateral radica en la estabilidad y las facilidades regulatorias que la nación centroamericana ofrece para las transacciones transfronterizas. Para la Cámara de Comercio de Lima, el país vecino destaca por su entorno favorable para los negocios internacionales, posicionándose como un aliado indispensable para robustecer las cadenas de suministro de la región.
«En este contexto, fortalecer los vínculos comerciales con Panamá representa una oportunidad concreta para las empresas peruanas que buscan mayor eficiencia logística, acceso directo a mercados globales y mejores condiciones de importación», concluyó Espejo.
(lacamara.pe)



