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El Gobierno peruano decidió ampliar la suspensión de la pesca de anchoveta en gran parte del litoral norte-centro del país debido al incremento de la temperatura del mar y al avance del El Niño Costero, fenómeno que ya empieza a alterar la distribución de una de las especies más importantes para la economía nacional. La medida, oficializada por el Ministerio de la Producción (Produce), se mantendrá vigente hasta el próximo 10 de junio y busca evitar un impacto mayor sobre el recurso hidrobiológico más explotado del Perú.
La decisión se da en un contexto de alerta creciente por las condiciones oceánicas frente a la costa peruana. Informes técnicos del Instituto del Mar del Perú (Imarpe) advierten que las ondas Kelvin cálidas y el calentamiento sostenido del océano están empujando a los cardúmenes hacia zonas más profundas y alejadas de la franja habitual de pesca. Esta situación no solo dificulta las faenas extractivas, sino que también incrementa el riesgo de captura de ejemplares juveniles, fundamentales para garantizar la renovación del stock anchovetero.
Produce amplía suspensión de pesca de anchoveta hasta junio por calentamiento del mar
La nueva disposición amplía por otros 15 días la paralización temporal de la primera temporada de pesca de anchoveta 2026, que inicialmente había sido suspendida el pasado 12 de mayo. Según la resolución emitida por Produce, la restricción continuará aplicándose en una extensa zona comprendida entre los 6° y 14° de latitud sur, dentro de las primeras 30 millas náuticas del litoral peruano.
De acuerdo con Imarpe, las actuales condiciones oceanográficas están modificando el hábitat natural de la especie. El calentamiento del mar reduce el afloramiento costero, un proceso clave que permite el ascenso de nutrientes desde el fondo marino hacia la superficie y que sostiene la alta productividad biológica del ecosistema peruano. Sin este fenómeno, disminuye la disponibilidad de alimento para la anchoveta y otras especies marinas.
Los especialistas también alertaron que el recurso estaría desplazándose hacia aguas más frías y profundas, e incluso hacia el sur del país, complicando las labores de captura industrial. Además, el escenario cálido favorece una mayor presencia de ejemplares juveniles cerca de las zonas de pesca, situación que podría afectar la sostenibilidad del recurso si no se aplican medidas preventivas.
La suspensión ocurre luego de 28 días de actividades extractivas en las que ya se habían desembarcado más de 450 mil toneladas de anchoveta, equivalente al 23,6 % de la cuota total autorizada para esta primera temporada. El sector pesquero industrial observa con preocupación la evolución de las condiciones climáticas, especialmente porque la anchoveta peruana es la principal materia prima para la producción de harina y aceite de pescado, productos claves en las exportaciones nacionales.
Preocupación en el mercado internacional
El impacto económico también genera inquietud fuera del Perú. La harina de pescado ha alcanzado precios récord en los mercados internacionales durante este año y analistas advierten que un evento intenso de El Niño podría provocar nuevas alzas, afectando principalmente a grandes importadores como China.
Las proyecciones internacionales tampoco son alentadoras. El Centro de Predicción Climática de Estados Unidos elevó recientemente la probabilidad de que El Niño evolucione hacia una fase fuerte o muy fuerte entre noviembre y enero próximos. En paralelo, el Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) estima que el Niño Costero podría alcanzar una intensidad moderada en los siguientes meses.
El sector pesquero representa alrededor del 1,5 % del Producto Bruto Interno del Perú y genera aproximadamente 250 mil empleos directos e indirectos, según datos de la Sociedad Nacional de Pesca. Por ello, las decisiones vinculadas a la actividad anchovetera suelen tener repercusiones económicas, laborales y comerciales en distintas regiones del país.
(infobae.com)



