![]()
El registro de ingreso en los hoteles, históricamente percibido como un trámite tedioso para los huéspedes tras largas horas de viaje, está experimentando una transformación estructural. La aplicación de la inteligencia artificial (IA) en la industria de la hospitalidad ha dejado de ser una proyección teórica para convertirse en una herramienta de eficiencia operativa.
Según revela el informe «Check-in Hotel del Futuro», elaborado por la consultora tecnológica NTT Data, las primeras implementaciones de sistemas de IA en los establecimientos ya consiguen reducir hasta en un 80% los tiempos de registro de los viajeros, agilizando drásticamente el flujo en el front desk.
Presión financiera: El motor de la automatización
Esta aceleración tecnológica responde directamente a un panorama macroeconómico complejo para el sector, marcado por la escasez de personal calificado y el encarecimiento de la operación. Sonia Alegre, gerente senior de viajes y turismo de NTT Data, contextualiza las variables que empujan al sector hacia este cambio de paradigma:
«Los costes laborales están subiendo entre un 5% y 6%. La demanda también ha subido mucho en el sector, y la inteligencia artificial nos tiene que ayudar a absorber toda esa demanda sin incrementar enormemente los costes».
En Europa, los datos recopilados durante el año 2025 confirman que el incremento de los costos de mano de obra se sitúa en un rango de entre el 4% y el 6%. Ante esta presión, la automatización de procesos rutinarios mediante IA surge como la alternativa más viable para mantener la rentabilidad sin mermar la calidad del servicio al cliente.
Proyección al 2030: Agentes de IA al mando de las reservas
El impacto de la inteligencia artificial trascenderá la gestión interna de los hoteles y redefinirá por completo los canales de distribución y venta. El estudio de NTT Data estima que para el año 2030, el 30% de las reservas hoteleras mundiales se ejecutarán de manera autónoma a través de agentes de IA, lo que alterará las dinámicas de búsqueda y decisión de compra de los consumidores.
Esta transición representa una evolución natural en el comportamiento digital del usuario. Alegre detalla cómo se canalizará este flujo en el corto y mediano plazo:
«Las reservas que hacemos de viajes y de hoteles, en muchos casos, ya las estamos haciendo vía tecnología. Muchas reservas entran por canales online, bien sea directamente al hotel o bien sea a través de intermediarios. Esto va a poder seguir siendo igual, simplemente esa reserva va a estar canalizada, pues, seguramente desde agentes de IA».
La fase inicial de esta tendencia ya es visible en el mercado. Los viajeros han comenzado a desplazar el uso de los motores de búsqueda convencionales por consultas directas a plataformas conversacionales de IA para planificar sus itinerarios, solicitar recomendaciones personalizadas de hospedaje y comparar tarifas.
«Toda esa búsqueda que antes hacíamos a través de buscadores, se lo estamos pidiendo a la IA», concluye la especialista de NTT Data.
Este cambio de comportamiento obligará tanto a las grandes cadenas hoteleras como a las agencias de viajes tradicionales a reestructurar sus estrategias de posicionamiento web (SEO), orientando sus plataformas para ser legibles y atractivas ya no solo para los ojos humanos, sino para los algoritmos de los asistentes virtuales que tomarán las decisiones de reserva en el futuro cercano.
(capitalradio.es)



