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En un contexto donde las empresas aceleran su transformación digital, la conversación sobre innovación suele centrarse en herramientas, inteligencia artificial y automatización. Sin embargo, cada vez más organizaciones están identificando otro factor clave detrás de los procesos innovadores: la diversidad dentro de los equipos tecnológicos.
Un estudio de Deloitte reveló que los equipos con mayor diversidad de habilidades, experiencias y formas de pensamiento son los que reportan mejores resultados en eficiencia, innovación y resolución de problemas vinculados al uso de IA. Además, el 91 % de los equipos con mejores resultados señaló que prioriza la incorporación de perfiles con habilidades variadas, mientras que el 86% apuesta por experiencias profesionales diversas.
Para Leyla Begazo, gerenta de Gestión de Talento de Konecta Perú, uno de los principales retos actuales está en construir equipos capaces de combinar conocimiento técnico con habilidades humanas y miradas complementarias. «La innovación no ocurre únicamente por incorporar tecnología, sino por la capacidad de los equipos para cuestionar procesos, conectar perspectivas diferentes y desarrollar soluciones más cercanas a las necesidades reales de las personas. La diversidad de pensamiento permite enriquecer la toma de decisiones, impulsar la creatividad y responder con mayor agilidad a entornos cada vez más complejos y cambiantes», señala.
En esa línea, la especialista comparte cinco factores que están marcando la diferencia en los equipos tecnológicos más innovadores:
Diversidad de perfiles y experiencias. Integrar personas con distintas trayectorias, edades, especialidades y contextos permite enriquecer la toma de decisiones y encontrar soluciones más creativas frente a los desafíos del negocio.
Espacios donde las ideas puedan compartirse. Los entornos colaborativos favorecen que los equipos propongan nuevas iniciativas, cuestionen procesos y participen activamente en la mejora continua de las operaciones.
Capacitación constante frente al cambio tecnológico. La actualización continua se ha vuelto clave en un entorno donde las herramientas digitales evolucionan rápidamente y exigen nuevas habilidades.
Uso estratégico de la tecnología. La innovación no depende únicamente de incorporar herramientas digitales, sino de cómo estas se integran para mejorar procesos, experiencia del cliente y eficiencia operativa.
Cultura organizacional orientada a la adaptabilidad. Las empresas con equipos más flexibles y abiertos al cambio tienen mayor capacidad para responder a nuevos desafíos y necesidades del mercado.
Begazo sostiene que el reto para las empresas ya no pasa únicamente por atraer talento tecnológico, sino por construir equipos capaces de trabajar de manera colaborativa en entornos cada vez más dinámicos. En ese escenario, las habilidades humanas, la diversidad de pensamiento y la adaptabilidad están tomando un rol tan importante como el conocimiento técnico.
El avance de la inteligencia artificial y la automatización seguirá transformando la manera en que operan las organizaciones en distintos sectores. Frente a ello, las empresas que logren combinar tecnología con equipos diversos y preparados para el cambio tendrán mayores oportunidades de innovar y responder a las nuevas demandas del mercado.



