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El crecimiento y la expansión del negocio es la prioridad principal de los directorios peruanos para este 2026, con el 73,1% de ellos considerándolo como el eje central de su estrategia, según el Regional Board Survey 2026 Latin America, elaborado por Cornerstone.
Este impulso convive con la necesidad de gestionar riesgos cada vez más sofisticados, en especial factores políticos y regulatorios (51,61%), y con la transformación digital (51%), donde las tecnologías emergentes como la inteligencia artificial comienzan a ocupar un lugar protagónico en la lista de prioridades.
La optimización de costos y capital; la gobernanza y cumplimiento; la cultura organización y gestión de talento; la resilencia empresarial; y la ciberseguridad y protección de datos, aparecen en los puestos siguentes. Sin embargo, en el último lugar, se ubica la sostenibilidad ambiental y social, con apenas un 17,2% de prioridad para los directorios peruanos.

Así, si bien en los últimos años, la sostenibilidad, responsabilidad social y diversidad habían ganado un lugar destacado en la agenda de los directorios, el estudio actual muestra que estos temas pierden protagonismo, eclipsados por prioridades digitales y regulatorias que demandan atención inmediata.
Diego Cubas, CEO en Perú y presidente Latam de Cornerstone, señala que lo que se aprecia en la actualidad es que tanto la sostenibilidad como la diversidad siguen siendo temas importantes, pero hoy compiten con otros temas urgentes, como la transformación digital, la regulación y la gestión del riesgo. «En momentos de alta presión, las juntas tienden a enfocarse en lo inmediato, y eso relega iniciativas de sostenibilidad o diversidad», relata.
«El desafío está en que, si no se incorporan de forma estructurada en los procesos de sucesión, evaluación o estrategia, simplemente no avanzan. Y eso puede pasar factura a futuro, porque son factores clave para la reputación, la inversión y la sostenibilidad del negocio», advierte.
Un dato especialmente relevante es que el 44,09% de las juntas en Perú ha discutido solo de manera superficial los riesgos y beneficios asociados con las tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial generativa. De hecho, un porcentaje significativo (37,63%) ni siquiera ha abordado estos temas formalmente, lo cual señala un área crítica para fortalecer la gobernanza y la capacidad de anticipación. Solo un 12,9% afirmó que sí se ha abordado dicho tópicos de manera estructurada.
El factor político
El contexto político ya empezó a influir en las decisiones que se toman en las juntas, y en las que se deberán tomar el 2026, año de elecciones presidenciales. Así, el estudio de Cornerstone detalla que los principales temas en los que los directorios pondrán mayor foco el próximo año son: la innovación y tecnologías emergentes (62,37%); los riesgos políticos y regulatorios (58,06%); y el gobierno corporativo y sucesión (52,69%).
«Hay una preocupación clara por los posibles cambios regulatorios y por cómo pueden afectar la estabilidad del negocio, sobre todo en sectores sensibles como energía, infraestructura o salud», detalla Cubas.
Esto ha hecho que temas como gestión de riesgos, planificación de escenarios y continuidad del liderazgo tomen más peso en las sesiones, agrega el CEO de Cornerstone. «No se trata solo de reaccionar, sino de estar preparados para cualquier escenario en un año que será especialmente volátil», indica.
Características de las juntas directivas peruanas
En el Perú, el 63,44% de los directorios se reúne mensualmente, siendo los comités más frecuentes los de Finanzas y estrategia, Auditoría, y Comercial y Marketing. Asimismo, el tiempo promedio de permanencia de los miembros en estos grupos es de 3 a 5 años. El estudio, sin embargo, detalla que la mayoría no tiene un plan estructurado de sucesión (83,87%).
Por otro lado, en cuanto a la gestión de selección de nuevos participantes, aún prevalece la ausencia de procesos objetivos: el 46,24% de las organizaciones se apoya en recomendaciones de actuales miembros o accionistas, y el 40,86% no cuenta con un procedimiento definido. Avanzar hacia mecanismos más estructurados permitiría enriquecer la selección con miradas complementarias y estratégicas, lo que asegurará que los nuevos integrantes no solo comprendan el negocio y sus retos, sino que también aporten un valor diferencial a la junta, destaca el reporte.
Hallazgos del estudio en Latinoamérica
- La presión de un entorno incierto y dinámico marcado por la disrupción digital, cambios regulatorios y una economía volátil exige hoy de las juntas directivas la capacidad de decidir con rapidez y fundamento. El estudio señala que el 62% de las juntas ya se reúne mensualmente, un ritmo que permite abordar con agilidad temas estratégicos y responder con mayor oportunidad.
- Entre los requerimientos técnicos más valorados, Finanzas y Estrategia (77%) y Gobernanza Corporativa (49%) se mantienen como pilares fundamentales. Sin embargo, destaca la transformación empresarial e Innovación (de 34% en 2025 a 41% en 2026), y marketing y comercial (de 24% este año a 40% el próximo).
- Para el 2026, las juntas en Latinoamérica proyectan que dedicarán mayor atención a la innovación y las tecnologías emergentes (61%),seguidas de: gestión de riesgos políticos y regulatorios (50%), gobierno corporativo y la sucesión (48%), y la gestión del talento y la cultura organizacional (46%).
- En cuanto a las brechas de conocimiento, los miembros de juntas de la región reconocen mayores vacíos en áreas como inteligencia artificial y su impacto en el negocio (63%), ciberseguridad (51%), y tecnologías emergentes (31%). En contraste, solo el 24% identifica brechas en conocimiento en cambio climático y sostenibilidad, y apenas el 7% en diversidad. Este desbalance resulta llamativo, señala el reporte, pues se trata de temas con una alta complejidad técnica y estratégica, lo que sugiere que podrían estar siendo subestimados en su verdadera dimensión.
(forbes.pe)









